​Fundacion Amalos  © TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS.

FORMAMOS EN SEXUALIDAD Y PREVENIMOS EL ABUSO SEXUAL EN NIÑOS Y ADOLESCENTES

PERO ESTOY CREYENDO

 
“Estoy muriendo de dolor, mis años se acortan por la tristeza. La miseria ha agotado mi fuerza; me estoy debilitando por dentro. Pero estoy confiando en ti, oh Señor, diciendo: “Tú eres mi Dios”, mi futuro está en tus manos. Salmo 31:10,14-15 

Habíamos sabido que estaba embarazada de Gabriel por casi ocho semanas y habían pasado tres semanas desde el test prenatal, estábamos esperando la llamada para los resultados. Yo escribí acerca de esto en mi diario, la mañana del 26 de Enero de 2001:

          “Tengo un vacío en mi estómago cuando pienso en saber de una u otra forma. Pero estoy lista para saber, lista para saber cómo sentir, cómo planear. Principalmente, deseo decir si a Dios en lo que sea que tenga para nosotros. Si alguien me hubiera preguntado cuando estaba embarazada de Hope, si yo hubiera deseado vivir esa experiencia; estoy segura que le hubiera dicho que no, y todavía fue la más profunda experiencia de bendición que hemos tenido. Ella trajo a nosotros muchísimo gozo. Habría sido una tonta al decir que no. Así que ahora me encuentro a mi misma deseando decir que si a lo que sea que Dios tenga para nosotros porque sé que Sus planes son mejores que mis planes”.

Ese día, la llamada llegó del genetista, quien nos dio la noticia de que el niño que esperaba, sufría los efectos fatales del Síndrome de Zellweger. David y yo nos quedamos en la cocina y fuimos a la lista de versículos en la escritura que queríamos colocar en la carta que estábamos preparando para enviar a la gente que conocíamos; mirando si alguno expresaría mejor la realidad de nuestro miedo así cómo la respuesta.

Luego lo encontramos: “Pero estoy confiando en ti, oh Señor, diciendo: TU ERES MI DIOS! mi futuro está es tus manos.
 
Quisiera contarte que nuestro deseo de confiar en Dios borraría el miedo que teníamos acerca del futuro; pero eso no era verdad. Lo que quiero contarte es que nosotros decidimos con determinación creerle a Dios sobre el futuro de nuestra familia. Y esta no fue una decisión que hicimos un día para el resto de nuestra vida. Fue una decisión que nosotros hicimos todos los días  (o por lo menos, muchos días), y una decisión que continuamos haciendo cada día. 

Es lo mismo para ti.  ¿Confiarás en Dios hoy, aunque tu vida se sienta acortada por la tristeza? ¿Rendirás tu futuro en las amorosas manos de Dios?


Tú eres mi Dios y yo deseo creer en ti con la herida de mi pasado y el dolor que pueda haber en mi futuro. Hoy, yo escojo confiar en ti y creer que tú me darás la gracia para confiar en ti mañana también.

Ahondando en el Tema: Lee el Salmo 40. ¿En qué basa el Salmista su decisión de creer en Dios? ¿Qué impacto tuvo esto en la gente alrededor de él? ¿Cuáles eran sus circunstancias?¿Cuales son los beneficios de creer en Dios?


Tomado de "HOPE", escrito por Nancy Gutrierie

FUNDACIÓN ÁMALOS

TELÉFONOS: 57 (1) 313 4949244, 57 (1) 7928739

Dirección: carrera 56A No. 148-35

BOGOTA COLOMBIA